by Antonio Burgueño

Fotos con amigos
¿Qué mejor recuerdo que una foto con un amigo? 📸
Cada imagen guarda una historia, un momento y una sonrisa compartida. Hoy os comparto una pequeña parte de mi álbum personal, lleno de recuerdos que siempre tendrán un lugar especial.
NICO ROSBERG
No fue un campeón de casualidad; se construyó a sí mismo desde el día uno para vencer a los mejores de la historia.
Hoy quiero repasar con ustedes su trayectoria, que para mí es una de las más infravaloradas y perfectas del automovilismo:
Empezó a los 6 años con el peso de un apellido campeón (su padre es Keke Rosberg). En el año 2000, un chaval llamado Lewis Hamilton y él se hicieron compañeros en karts. Soñaban con llegar a la F1, sin saber que terminarían destrozando su amistad por un mundial.
En 2005 se convirtió en el primer campeón de la historia de la GP2. Demostró que tenía una velocidad brutal y una mente analítica brutal que llamó la atención de todos.
El debut soñado con Williams (2006-2009): Su primera carrera en Baréin fue una locura. Salió, remontó, puntuó y metió la vuelta rápida de la carrera. ¡El piloto más joven de la historia en hacerlo en ese momento! En Williams se curtió sufriendo con un coche del montón, pero dejó destellos de crack.
Sentar a Schumacher y la era Mercedes (2010-2015): Cuando Mercedes volvió a la F1, lo juntaron con el mismísimo Michael Schumacher. ¿Y saben qué? Nico batió al Káiser en puntos los tres años que compartieron box. Después llegó Hamilton, Mercedes empezó a dominarlo todo y Nico se topó con un muro, siendo subcampeón en 2014 y 2015. Cualquiera se habría hundido. Él no.
2016: La obra maestra: Nico cambió su mentalidad, su preparación física, dejó las redes sociales y se obsesionó por completo. Llevó a Hamilton al límite psicológico y técnico. En Abu Dabi resistió la presión más asfixiante del siglo y se coronó Campeón del Mundo. Cinco días después, con la corona en la cabeza, dijo: "Ya está, lo di todo, me voy". Se retiró en la cima, demostrando que además de piloto, era un tipo con las prioridades muy claras.
Para mí, un fuera de serie absoluto tanto dentro como fuera de la pista.

